LOS ELEGIDOS

Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; pero por el bien de los elegidos se acortarán los días’.
Mateo 24: 22-32

Si bien es cierto que todo cae inexorablemente hacia el abismo, también es cierto que lo SALVABLE SERA SALVADO.
Llanto y crujir de dientes, pero quién haga escribir su propio nombre en el nuevo libro del Nuevo Mundo, no tiene nada que temer…
Para aquellos que piensan, como tontos, que a su vez, puede Dios elegir a su nuevo pueblo, fuera de su pueblo … aquel hoy nuevamente elegido, se engañan, precisamente sólo aquellos que están fuera, y que les gustaría con la sutil metodología del engaño, conducirlos a todos hacia el sueño..y para muchos, incluso el de la muerte …
Nosotros queremos postularnos a ser, para estar presentes al fin…

LA RENOVACIÓN DEL MUNDO NACERÁ EN EL ESPÍRITU DE JUAN.

DE LA TIERRA BENDECIDA POR DIOS, “LA GALILEA DE LOS GENTILES”, SURGIRÁ EN EL TRIUNFO DE LA JUSTICIA, EL PRINCIPAL PILAR QUE DEBERÁ SOSTENER LA CONSTRUCCIÓN DEL EDIFICIO DEL NUEVO MUNDO. TODO AQUELLO QUE NO SOPORTARA LA SUPREMA LEY, EMERGENTE DEL NUEVO PACTO, SERÁ PUESTO EN SEVERO JUICIO Y CONDENADO A LA MUERTE SEGUNDA. LAS MILICIAS CELESTES ESTÁN YA A LA OBRA ILUMINADA Y SOSTENIDA POR LA POTENCIA DEL ESPÍRITU SANTO. LOS BEATOS, PROBADOS Y EXAMINADOS, NACIDOS Y CRECIDOS FORTIFICADOS EN EL ESPÍRITU PARA SER DIGNOS HEREDEROS DEL NUEVO PUEBLO DE DIOS, DE SU CELESTE REINO EN LA TIERRA. EL ESPÍRITU DE JUAN, CONSOLADOR Y MENSAJERO, HA YA HABLADO SOBRE EL PECADO POR NO HABER CREÍDO, Y SOBRE EL FIN DEL MUNDO. DESTAPAD LOS OIDOS Y ABRID BIEN LOS OJOS SI QUEREIS SER PUESTOS A SALVO. AY! DE VOSOTROS, HIJOS INGRATOS Y DEGENERADOS, PORQUE EN VERDAD OS DIGO: “SEREIS ABATIDOS Y EXILIADOS DEL REINO DE LA LUZ HASTA QUE DOBLEGEIS VUESTRA ESPALDA AL SUPREMO BIEN DE LA JUSTICIA, DEL AMOR Y DE LA PAZ DEL VERDADERO Y ÚNICO PADRE: DIOS”
EL CONSOLADOR
Nicolosi, 19 Octubre 1978
Eugenio Siragusa

EL TESTIGO EL DISCÍPULO EL MENSAJERO.
EL TESTIGO DE ESTE TIEMPO APOCALÍPTICO
Y DEL PADRE GLORIOSO AMBOS SEDIENTOS DE JUSTICIA.
Filippo Bongiovanni

http://pesolex.com/…/eugenio-e-stato-la-personificazione-d…/

Eugenio ha sido la personificación del Espíritu de Juan… ¿Hoy en quién está reviviendo el espíritu? ¿Quién esta después-Eugenio-Juan?

Acababa de anochecer. Un grupo de hombres, mujeres y niños salían de unos edificios blancos, hacia una plataforma circular que se extendía delante. Salían en silencio o hablando entre sí, quedamente. De modo instintivo elevaban los ojos al cielo, escrutando las estrellas, intentando adivinar si alguna despedía una luminosidad especial o describía algún movimiento ajeno que pudiese ser tomado como señal. Era luna llena y el campo olía a tierra en hervor de germinación. Era una noche alquímica. Una noche que conocían muy especialmente los iniciados de todas las épocas en el planeta Tierra.
Alrededor de la plataforma se extendían campos oscuros y llanos. No se percibía ni el vuelo de las aves nocturnas. El bosque de encinas próximo se había aquietado. Ningún rumor.
A la hora solar en que era Luna llena, una estrella se movió en el Cuadrante-Este del cielo. Luego fue descubierta por todos los que estaban reunidos y ante sus ojos describió
rápidamente la trayectoria del Sol, de Este a Oeste, diminuta, con un brillo blanco rutilante. Cuando estuvo sobre la vertical de la plataforma se detuvo y comenzó a descender,
agrandándose como un haz de luz proyectado. En unos segundos estuvo sobre las cabezas de
los hermanos reunidos. Nadie hablaba. Nadie gritó.
Estaban en silencio, mirando al cielo, extasiados. La nave permaneció un tiempo levitando sobre sus cabezas. No emitía ningún sonido perceptible. Los más sensibles captaron un silbido
infrasónico en sus oídos, el silbido familiar identificado hacía largo tiempo al paso o en la proximidad de las naves por los cielos del Planeta.
La nave era de reducido tamaño, unos 12 metros de diámetro, con dos niveles, discoidal, transparente y radiante como un diamante enrojecido. Luego la nave hizo un movimiento lateral, como la caída de una hoja movida por un suave viento, y se colocó al borde Este de la Plataforma, sin dejar de levitar. En ese instante se formó una abertura lateral y apareció la silueta del Anunciador, nimbada de un resplandor dorado procedente del interior de la nave.
Levantó la mano en señal de saludo, sonrió y se dirigió al grupo de personas que le esperaban dándole la bienvenida.
El Precursor fue reconociendo uno a uno, los abrazó estrechamente y les dio los tres besos de paz, nombrándoles por su nombre. La luz de la nave iluminaba la plataforma, a través de los campos, expandiéndose en todas direcciones. Todos sabían en su interior que el Précursor había venido al fin; que había cumplido la promesa. Todos sabían que el Anunciador y Eugenio Siragusa eran la misma persona. Pero el que había descendido de la nave no tenía la apariencia física de Eugenio Siragusa. Telepáticamente El leyó sus pensamientos y telepáticamente les respondió:
“Os prometí que vendría a vosotros y me reconoceríais antes de la vuelta del Maestro. Bien, he vuelto y estoy con vosotros. Entremos en paz y alegrémonos juntos en esta hora.”
El dirigió sus pasos hacia la casa. Detrás, penetraron todos en el interior del Templo, subiendo los tres escalones de piedra de la entrada. El Templo estaba iluminado como una hoguera y la luz entraba a raudales por las doce puertas. Todos se vieron envueltos en una llama común, en un sentimiento común: Era la llama Solar del Cristo, el sentimiento raíz de la Tribu del Águila, de la estirpe de Juan.

Del libro El anunciador: Eugenio Siragusa

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